Hablar de los 80’s para alguien que en el presente tiene 37 es de pronto para el común de la masa pensar en los primeros Free Concert, el inicio del “Rock Latino” en un comienzo por llegada de bandas Argentinas a nuestro país en protesta hacia los ingleses y lo sufrido en la guerra de las Malvinas; luego seguido por nosotros con bandas nacionales destacando por su propuesta contestataria y puesta en escena a Los Prisioneros. (algo especial en ellos que me llamaba la atención). Sin embargo había algo que me hacia impermeable a lo que nacía en ese entonces ya que no me hallaba ni con el sonido ni con el estilo de quienes eran sus seguidores.
Por otra parte nuestro país pasaba por un muy largo y mal periodo en su historia lleno de violencia y opresión el cual de alguna forma conllevo a escuchar a los diversos estilos y grupos que se formaron en el futuro.
Lo mío nace en dicha década, entre los años 86 y 87 (tiempos de colegio) de pronto me veo en un momento en el cual el movimiento Thrash tuvo su nacimiento por unos pocos en la ciudad de Antofagasta . Hasta el día de hoy siento que fue un privilegio el poder “estar ahí” porque en ese entonces el movimiento era muy underground y muy poco se sabia, éramos muy pocos en la ciudad en un comienzo.
Lo primero en escuchar fueron bandas como Slayer, Metallica, Morbid Angel y Kreator. Luego vendría el periodo de conocer lo que nacía en la escena nacional bandas como Pentagram, Necrosis, Vastator, el sonido era fuerte y potente (rasgueos y riffs constantes) lo que me cautivo y parecía ser lo que habíamos estado esperando.
No se puede negar que el circulo era muy cerrado en un comienzo era casi hermético; fatal era prestar “demos” o “cassettes” a quienes no eran participantes y reconocidos por los otros, como también el poder incorporarse se tornaba una examinación profunda de pasado y presente para quien lo solicitaba. Muchos ganaron el apodo de “posser” por no seguir lo que para ese entonces eran ritos, con el tiempo empezó a llegar gente de Chuquicamata y Calama con los cuales se empezó a compartir mas abiertamente, las juntas ya empezaron a salir de las 4 paredes de una pieza y fueron “más sociales” los care’ diablo, quiroga, kiko, laucha cerda, Tom araya, Maco por nombrar algunos empezaron a llegar para sumarse y los encuentros por lo general eran el fin de semana a la salida del Caracol en pleno paseo Prat, recuerdo con mucho cariño y nostalgia esos años, ya que la amistad incondicional era algo que sobresalía.
Con el paso de los años y ya con mas conocimiento empezaron los tiempos de los Fanzine para ese entonces habían algunos extranjeros y nacionales, estos últimos eran muy básicos en cuanto a la gráfica pero muy potentes en cuanto a su contenido, la mayoría en un comienzo eran fotocopiados y tenían la magia que para redactar algo en relación había que estar realmente en contacto con las bandas mediante cartas que a veces demoraban varios meses en responder pero la recompensa y alegría era absoluta al abrir los sobres y ver sus fotos y demos promociónales, en virtud de esto recuerdo bandas como: Death Power, Morbid Angel, Mucky Pup, Hirax, (cuando sólo lo conocido eran sus demos) los enviaban solo con el fin de dar a conocer su material para quienes lo pidieran.
Con más ganas y amigos llego el tiempo de “querer hacer o intentar hacer lo propio” y nació Nasty Death luego Premonition un fanzine que tuvo un par de números en el cual exprese, deje mi gusto y habilidad por la gráfica la cual desarrolle con los años al estudiar Diseño Gráfico Publicitario.
Una de las cosas que más me impacto de aquellos años fue cuando por primera vez estuve en contacto con fanáticos santiaguinos que se juntaban en las afueras de Rock Shop, tienda de discos que fue icono en ese tiempo, para lo que habíamos viajado especialmente junto a un viejo "perro" amigo (Christian Castro). Recuerdo que al llegar a estación Los Leones la evidencia era obvia “Eran cientos de fanáticos, llenos de parches, pelos largos, zapatillas caña alta, discos bajo el brazo” las tendencias de Thrash, Punk, Hardcore eran muy evidente. Recuerdo que esa vez compré un disco de DRI (Four of a King) y una polera de Lethal Aggressión, conocí y conversé con varios que gustaban de esta nueva corriente para cuando en ese entonces en Antofagasta se conocía o sabía poco.
Ese verano fue especial, venía de conocer mucha gente, de haber tenido muchos puntos de vistas distintos a los que conocìa hasta ese momento, las amistades crecieron y los estilos se fueron ampliando, vi que al grupo se sumaban personas deseadas y también no deseadas, pero bueno ya se podía decir que había espacio para todos “ahora lo que era de pocos era también de muchos” .
Junto a esto surge el primer recital Thrash de Antofagasta (garage del Tito); donde fuimos espectadores de un pequeño grupo de bandas locales, en un reducido y casi imrovisado espacio. Esto hizo surgir la inquietud de participar en algo así y nace Squad Protestant, junto a un par de amigos y un compañero de curso de ese entonces. Ensayos y arriendo de sonido e instrumentos de bajo costo eran rutinarios pero todo esto era a cambio de unas enormes ganas de hacer lo que hasta ese entonces nos llenaba de pasión para luego ponerlo en práctica en el segundo concierto Thrash de Antofagasta realizado en el Gimnasio 21 de Mayo. Impactante fue ver , esta vez desde el escenario, ese lugar lleno de amigos y gente que fue quizás solo de curiosidad y que luego cultivaron el gusto por lo que vivieron en ese momento.
Hoy en día se ha ampliado y modificado mucho lo ya iniciado en la década de los 80, pero es de un gusto enorme y muy placentero el poder encontrase y saber de los que en algún momento participaron en la escena y siguen haciendo del Thrash, Punk o Metal un gusto y estilo de vida, hay cosas que pueden variar pero cuando el gusto fue algo buscado y no encontrado este durará por siempre.
Aún recuerdo cuando alguien en alguna tocata o lugar de esos de los cuales nunca supiste como llegaste dijo: “El Thrash no es una moda, es una generación”, si que tenia razón sobre todo cuando veo a diversas generaciones, caminando por ahí con sus poleras demostrando sus gustos y curiosamente es la misma sociedad que ahora acepta y no discrimina mirando como bicho raro como cuando uno fue adolescente.
Lo señalado anteriormente fue casi un resumen existencial del cual sigo viviendo y disfrutando, ya que negar de él seria como negar a mi familia, quizás con menos matices que antes , pero no por eso con menos ganas.
THRASH TILL DEATH
Alfonso Palacios (Yete)
www.palacios.cl.tc
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domingo, agosto 1
ESCENA THRASH DE LOS 80'S (ANTOFAGASTA)
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